SECCIÓN ESPECIAL SOBRE NUESTRA CAMPAÑA
DE REPATRIACIÓN
DE LOS RESTOS DEL SOLDADO CHILENO DE CERRO ZIG ZAG DE
CHORRILLOS, PERÚ

En marzo de 1998, fue encontrado en un terreno arenoso perteneciente a la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional del Perú, en cerro Zig-Zag, escenario del Combate de Chorrillos del 13 de enero de 1881, el cuerpo semi-momificado por causas naturales, de un soldado chileno caído en este sangriento enfrentamiento que precedió la entrada triunfal de sus demás compatriotas a la ciudad de Lima.
El cuerpo, de un hombre de 1,75 metros y entre 25 y 30 años, presentaba un estado de conservación relativamente bueno, su uniforme completo e incluso algunos documentos que permitirían perfectamente realizar su identificación, como una libretita de notas personales en uno de sus bolsillos, a pesar de que nadie ha revelado oficialmente el nombre del héroe, aunque ha trascendido que sería José María Vásquez. Rápidamente, los restos fueron llevado hasta Pueblo Libre para ser estudiados. Fueron los propios investigadores del Instituto Nacional de Cultura del Perú los que confirmaron la nacionalidad chilena del cadáver, trasladándolo hasta el depósito de momias y fardos funerarios del Departamento de Antropología Física del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, donde se inició una investigación dirigida por este departamento y con cooperación de otros organismos, como la Dirección Nacional de Investigación Criminal de la policía del Perú.
Sin embargo, en lugar de iniciarse los trámites de repatriación del cuerpo, los restos del soldado chileno de cerro Zig-Zag permaneció en este museo histórico. Hasta ahora, el Estado de Chile no ha tomado medidas para conseguir la repatriación de este soldado o para solicitar su identidad siquiera, en otra evidencia de la ignominia con que las autoridades chilenas actúan en referencia a la protección de su patrimonio y sus símbolos nacionales.
Con agrado hemos advirtiendo que no estábamos solos en esta cruzada y que, desde sus respectivos lugares, otros chilenos e incluso peruanos se han sumado desde distintos frentes a esta justa campaña. Aquí testimoniamos parte de nuestro esfuerzo, al respecto.
Más información en el foro http://www.batallas.org/viewtopic.php?t=2155
El Regreso de un Héroe salio como soldado de la patria regreso como general de la republica 126 años después
Desde que iniciamos la campaña de repatriación a la concreción de esta pasaron casi 9 años, contamos con gran apoyo ciudadano y no podemos dejar de comentar que poco apoyo de las autoridades de los últimos gobiernos siendo un gran enemigo a esta campaña el desconocimiento de los tramites de repatriación por parte de la autoridades de los distintos ministerios de gobierno que participaron al final de esta petición de repatriación que fue una solicitud de la ciudadanía chilena.

Nuestra campaña fue participativa por parte de la ciudadania por medio de nuestro Museo Virtual y se organizo una campaña de recolección de firmas a nivel nacional, esta aporto miles de firmas en todo el país y producto de este respaldo se pudo demostrar el gran interés ciudadano ante una causa justa.
En julio de 2007 el gobierno de Chile envió la famosa carta que tanto solicitamos por años para formalmente repatriar a nuestro héroe esta se envió desde el Ministerio de RR.EE. a las autoridades peruanas en que se solicito la repatriación de nuestro compatriota. Esto se concreto el 17 de octubre de 2007 en una corta ceremonia en que no se permitió a la ciudadanía participar y rendir respeto a un héroe que dio la vida por la patria y que según esta ya demostrado era un civil voluntario.
Las autoridades invitadas en la gran mayoría eran personas que jamás en los 9 años nos dieron apoyo, solo podemos destacar la presencia del Centro de Estudios Históricos Lircay en la persona de su director don Jacinto Pavez, y una pequeña delegación del Colegio Alcázar. Tengo que decir que fue una gran frustración ver como en dos horas desde su llegada a Chile nuestro héroe fue enterrado en la plaza de la ciudanía mientras los transeúntes impedidos de ver que sucedía por la medidas de contención puestas por las autoridades anfitrionas, ponían cara de pregunta ante este despliegue de militares y algunos civiles frente a la Moneda.
Una ceremonia digna esperada era que fueran invitados los colegios de la región metropolitana para que experimentaran como Chile reconoce a sus héroes y mas pareció un castigo que un reconocimiento justo y ganado en los campos de batalla y en la entrega máxima de un hijo de Chile por su patria.
Tarea prácticamente cumplida (Octubre
2007)
Nuestro SOLDADO OLVIDADO regresara como General de la Republica, es el grado que
por antigüedad le da el hecho de ser soldado en la guerra del pacifico. Será
enterrado en la plaza de la ciudadanía y ya tienen todo listo, salvo que ha sido
tan rápido, que ha llamado la atención que ya tuvieran su lugar de descanso
eterno listo y con monumento dedicatoria en un 100% terminado y, que no dieran
participación a participar de esta alegría de la manera que hubiésemos querido
ya que no fuimos considerados en el protocolo lo que nos hace sentir que nuestro
trabajo poco les importo y el figurar es mas importante para quienes no
estuvieron jamás a la altura de las circunstancias.
Lo logramos, por fin regresa, pero, con la calidad de NN ¿Se merece este héroe con grado hoy de general seguir castigado bajo la consigna de NN? ¿ No tenemos la tecnología y recursos para examinarlo y dar con sus parientes, con su identidad?.
Hoy existe una comisión de Atacameños que se han juramentado luchar por que el soldado, perdón general Mena regrese a su adorado Copiapó, por esta razón se realizo gracias al senador Baldo Prokurica y a su gran amor a su tierra nortina. El ha sido el primer congresista que respondió al llamado por la memoria y dignidad de nuestro compatriota héroe y, le encaro al ministro Goñi el que no se le comunicara lo que sucedía con lo del soldado encontrando en el diario que el soldado volvería y además agravando el tema como NN. Las pruebas entregadas por Arturo Volantines y por todos los que componíamos la comisión dio pie a que en mismo Ministro Goñi se comprometiera a realizar los estudios genéticos al soldado.
Regresa a casa a pesar de las negligencias y olvidos, a pesar de quienes señalando son defensores de la memoria de los veteranos del 79 creen que no teníamos que traerlo " Si total lo dejaran olvidado por esto mejor no traerlo, pero, el sentido común y de patriotismo y amor a nuestro Chile gano lejos.
Viva Chile, los espero en la plaza de la ciudadanía rindiendo un sentido respeto y cariño a este compatriota nuestro, a este soldado y ciudadano que dio la vida por Ti, por mi por todos nosotros.
También le recuerdo que quedan esos 100 soldados chilenos dejados el año 1998 en una fosa común junto a 400 aliados en Tacna, como homenaje a los caídos en esa batalla. Con permiso de quien dejaron a 100 chilenos en tierra extranjera sin amparo a la dignidad de sus cuerpos. Ellos también tienen que regresar, contamos con vuestro apoyo para que podamos conseguirlo.
Viva Chile.
Marcelo Villalba Solanas

El largo regreso desconocido:
El Mercurio, Revista del Sábado, 21 de Julio de 2007
En medio de controversias limítrofes y resentimientos históricos con perú, los restos momificados de un combatiente de la guerra del pacífico aún no pueden volver al país. A 126 años de su muerte, esta es la historia no contada del chileno hallado en chorrillos, cuya probable identidad ha inspirado una curiosa película: "rescatando al soldado mena".
Por Patricio Jara
El Morro Solar se encumbra sobre la bahía de Lima como el
lomo de un coloso geológico difícil de abarcar. Es el término de una escarpada
cadena de cerros desperdigados entre quebradas engañosas y bancos de nubes
espesas.
Nadie conoce con certeza cuántos secretos alberga esa sucesión de pequeños
montes que corona el distrito de Chorrillos, al sur de Lima. Antigua fortaleza
natural de las tropas peruanas en su intento por detener el avance de los
batallones chilenos rumbo a la capital, al término de la Guerra del Pacífico,
por años ha sido recorrida con dispar éxito por buscadores de testimonios de una
batalla centenaria. Algún cartucho de bala, algún harapo dejado por las tropas
de pronto se hace visible como un pequeño tesoro. Y si aquello no lo consigue el
tesón de los exploradores, a veces es el mero azar el que permite que estos
vestigios sean hallados y, por un instante, alguno de aquellos soldados muertos
pueda tener descanso.
Ocurrió en las laderas más arenosas del cerro Zigzag en marzo de 1998. Mientras
se desarrollaban faenas de ampliación en un recinto policial, una cuadrilla de
obreros vio aparecer en la zanja que cavaban los restos de un hombre momificado
y vestido con un uniforme militar chileno. Tenía signos de haber muerto por la
herida de una bayoneta y rematado de un disparo en la cabeza.
La noticia cruzó rápido la frontera y motivó titulares de prensa que daban
detalles, muchos de ellos imprecisos, sobre las características del hallazgo.
Mientras los investigadores peruanos levantaban el cuerpo, las conjeturas no se
hacían esperar: se miraron mapas, se revisaron fechas de batallas y registros de
historia militar tratando de establecer alguna pista que diese cuenta de lo que
ese soldado jamás pudo ya decir, salvo que había caído durante la Batalla de
Chorrillos, el 13 de enero de 1881; probablemente uno de los enfrentamientos más
sangrientos de la guerra y donde fallecieron alrededor de 18 mil peruanos y más
de tres mil chilenos, cuyos cuerpos quedaron esparcidos en los 16 kilómetros que
abarcó el teatro de batalla.
Hoy, a 126 años de los hechos y a casi diez de ser desenterrado accidentalmente,
aquel soldado aún no puede volver a su país.
UN HÉROE CIVIL
Los trabajos de exhumación estuvieron a cargo de un grupo de antropólogos que
lograron llevarlo intacto al Museo Nacional de Arqueología, Antropología e
Historia de Lima. Gracias a las condiciones del terreno donde fue hallado,
también se pudo rescatar un completo fardo mortuorio (ver infografía).
Según los investigadores, de todos los chilenos muertos en combate "él tuvo una
fosa personal de dos metros de largo por 90 centímetros de ancho con rastros de
cal, en un evidente esfuerzo por conservar el cuerpo". También suponen que,
luego de ser herido de un disparo en la cabeza, "sobrevivió varias horas y sus
compañeros intentaron detener la hemorragia, le quitaron la canana con
municiones, la bayoneta y lo acomodaron sobre un poncho. Evidentemente era un
hombre muy querido, no se trataba de un soldado común".
El investigador nacional Marcelo Villalba (41) es propietario de la mayor
colección particular de documentos y reliquias de la Guerra del Pacífico. Además
de impulsar más de 40 exposiciones a lo largo de Chile, dirige un museo virtual,
tal vez el sitio web más detallado sobre el conflicto. Villalba se enteró del
descubrimiento a través de los noticieros televisivos, "cuando el cuerpo estaba
bastante mejor que ahora, menos trajinado de como se vio en las imágenes del
documental Epopeya de TVN", recuerda.
Fue el propio coleccionista quien hizo los primeros contactos con los
antropólogos peruanos que levantaron el cuerpo e inició una campaña para que el
gobierno chileno gestionara cuanto antes su repatriación, sin obtener respuestas
satisfactorias.
–Ese soldado quedó literalmente botado. Durante mucho tiempo tú preguntabas y el
gobierno no tenía idea –precisa–. Al final me mandaron a conversar con
Monumentos Nacionales... ¡Y qué tiene que ver Monumentos Nacionales con un
soldado chileno! ¡Si no es una plaza ni una escultura!
Pese a que a fines de mayo la Cancillería inició finalmente las gestiones para
trasladar el cuerpo, el proyecto de Villalba no apunta solamente al soldado del
Zigzag, también se extiende a los cuerpos de cien combatientes encontrados por
la misma fecha en Tacna y que aún permanecen al otro lado de la frontera sin que
nadie los reclame.
–Éste no es un tema militar ni político, pues el 99 por ciento de los que fueron
a la guerra eran civiles. Jamás los peruanos han pedido nada a cambio. Su
deferencia ha sido a toda prueba.
Para el historiador Sergio Villalobos, en tanto, resulta cuanto menos curiosa la
demora de casi una década en retornar un cuerpo que, a su juicio, representa un
valor irrefutable.
–Es bastante extraño que haya pasado tanto tiempo para iniciar los trámites;
quizás ha sido para no remover viejas heridas y espero que ojalá nunca ocurra
eso, pues corresponde al mismo tipo de soldado que representó Hipólito
Gutiérrez, de quien gracias a sus memorias en la guerra sabemos cómo pensaban y
vivían las tropas en esa época.
EL SOLDADO MENA
Tan pronto como se iniciaron los estudios del cuerpo, también surgió la
necesidad de hallar su verdadero nombre. Desde marzo de 1998 hasta la fecha,
numerosas han sido las hipótesis difundidas sobre la identidad del soldado. Si
bien en su indumentaria se logran apreciar diversas inscripciones y letras de
eventuales iniciales, aún no es posible establecer con pruebas científicas lo
que actualmente desborda de entusiasmo a algunos historiadores y genera las
refutaciones de otros.
Primeramente, se informó que correspondía a José María Básquez, miembro del
regimiento Buin, nombre escrito en una libreta hallada entre sus pertenencias.
Pese a la aparición de supuestos familiares que reclamaron el cuerpo, la
hipótesis fue desechada rápidamente pues tal nombre figuraba, como otros tantos,
dentro de anotaciones de variada índole, como compras de animales, pagos
pendientes y la propia bitácora de campaña del batallón. Pero sí hay algo claro:
un soldado raso que supiera leer y escribir no era muy habitual para la época,
cuando muchos de los combatientes fueron campesinos y mineros sin mayor
instrucción.
Posteriormente, el Departamento de Historia Militar del Ejército concluyó, a
partir de la misma libreta, que se trataría de Juan Heskerth, miembro de una
compañía logística del ejército chileno, pero esta idea no prosperó pues con el
cuerpo se halló una bayoneta y municiones más propias de un soldado de
infantería que de uno de apoyo.
Sin embargo, a fines de mayo la revista peruana Caretas publicó una extensa nota
que da cuenta de las iniciales M. M. 1C inscritas en la pretina del pantalón del
soldado. Con este antecedente, sugiere que éstas coincidirían con cuatro nombres
dentro de los listados de Chorrillos: Mauricio Martínez, Manuel Montero, Manuel
Mandujano y Miguel Mena. De esta nómina, plantea el artículo basado en
documentación histórica chilena, sólo el último tendría mayores posibilidades de
corresponder, pues la inscripción 1C equivaldría a "Primera Compañía" de alguno
de los batallones y de las que sólo Mena, natural de Copiapó, fue parte.
Esta idea ha sido respaldada por el historiador copiapino Arturo Volantines,
quien por estos días trabaja junto al cineasta chileno-japonés Yoyi Koda, en la
realización del documental Rescatando al soldado Mena. A poco de partir a grabar
a Perú, Volantines reveló nuevas pistas sobre la certeza de que el cuerpo
correspondería a Miguel Mena: su nombre figura en el mármol de un monumento a
los caídos en Copiapó; además existen recuentos oficiales que lo mencionan
dentro de los muertos en Chorrillos.
"Y que no extrañe que supiera escribir, pues muchos de los soldados que salieron
de esta ciudad eran liceanos, gente con estudios", precisa Volantines, quien
además entrega un dato inédito clave: en la libreta encontrada junto al cuerpo,
de la que no se ha divulgado su contenido completo, se menciona al menos tres
veces la palabra "Copiapó" a modo de añoranza.
Lo que aún resta por saber, sin embargo, es ratificar si la sigla M. M.
corresponde precisamente a las iniciales de un nombre o es algún otro tipo de
inscripción. Para Villalba y Volantines, resultan vitales los exámenes genéticos
de rigor una vez que el cuerpo haya retornado al país. Sólo aquello terminaría
con las conjeturas.
–¿Qué hacemos si hay descendencia que se hace falsas expectativas al dar nombres
sin certezas? Debemos ser muy cuidadosos porque las siglas pueden llamar a
engaño. ¿Quién asegura que parte de su uniforme no fue prestada? Hay que revisar
las prendas interiores, pues todo lo personal era marcado por un asunto
práctico: los soldados lavaban la ropa juntos –se explaya Villalba–. Trasladar a
este compatriota a Chile es un símbolo de reconocimiento a los soldados como
tales, porque la mayoría de los oficiales muertos fueron traídos por el gobierno
de la época. Los de más bajo rango no tenían esa posibilidad a menos que sus
familias asumieran los costos, pero todos sabemos lo humildes que eran. Y por
eso mismo tanto han debido esperar.
NO ERA UN SOLDADO CUALQUIERA. SABÍA LEER, SUS COMPAÑEROS INTENTARON DETENER LA
HEMORRAGIA Y, AL MORIR, LO ENTERRARON EN UNA FOSA PERSONAL.
Guerra del Pacífico, Nuevo
documental:
Rescatando al soldado anónimo
El Mercurio, Artes y Letras, Domingo 25 de Febrero de 2007
A mediados de marzo debuta en la televisión abierta "Epopeya", un documental de TVN que toma como hilo conductor la historia de un soldado chileno de la Guerra del Pacífico cuyo cuerpo fue encontrado en 1998 en las cercanías de Lima.
Por Javier Rojahelis

El próximo 10 de marzo se cumplirán nueve años desde la fecha
en que un grupo de trabajadores peruanos, que construía un cerco en los terrenos
del cerro Zig-Zag en Chorrillos, se topó en plena faena con un cuerpo enterrado.
En un principio, pensaron que se podía tratar de la víctima de algún crimen
político, dado que el lugar del hallazgo pertenecía a la Escuela de Oficiales de
la Policía Nacional. Sin embargo, al sacar a la luz el cadáver pronto se
develaría que los restos en cuestión correspondían a un combatiente de la Guerra
del Pacífico y que, por lo demás, pertenecía al bando enemigo de ese entonces:
Chile.
Cambio de guión
El año pasado el productor Patricio Polanco y el director Christian Aylwin se
encontraban con su equipo terminando el trabajo periodístico de la serie
documental de TVN "Epopeya", cuando también se toparon con este soldado, claro
que ahora sus restos se encontraban cuidadosamente guardados en el Museo
Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Lima.
Hasta ese momento, el equipo del documental había estado colocando cabinas en
las plazas de Perú y Bolivia para que los transeúntes dejaran el testimonio de
su visión, más o menos informada, de la Guerra del Pacífico. A esto se agregaban
entrevistas que habían realizado con historiadores, militares y políticos de los
países que protagonizaron el conflicto y registros en escuelas en las que se
podía ver cuál era el discurso que recibían peruanos y bolivianos en torno a las
motivaciones que hicieron que la guerra estallara. De ahí, lo que seguía para
Polanco y su equipo era realizar las recreaciones de las campañas militares en
un estilo muy parecido al de los documentales que exhibe The History Channel.
Sin embargo, al toparse con el soldado chileno en Lima todo cambió e
inmediatamente supieron que él tenía que ser el narrador y protagonista de la
historia. De hecho, entre las pertenencias del soldado anónimo venía una libreta
de notas. Es decir, un posible guión.
Diarios de guerra
Pero no todo estaba a la mano. El combatiente chileno había sido objeto de
estudio por parte de un grupo de 10 antropólogos y especialistas peruanos que
habían sometido el cuerpo a distintos exámenes para obtener sus características
y para tratar de entender cómo fue que murió. Todos esos resultados, junto a la
verdadera identidad del soldado, serían revelados recién este año, en un estudio
del que aún no se sabe la fecha exacta de su publicación. Precisamente una parte
de la información que contendría este estudio tiene que ver con el diario de
notas del soldado chileno, cuya transcripción completa aún no se ha dado a
conocer. La producción del documental sólo pudo acceder a unas pocas líneas del
diario, que contenían datos más bien técnicos y de itinerarios que no servían
mayormente para hacer una narración. Para enfrentar esta falencia el guionista
del documental, Gilberto Villarroel, tuvo que recurrir al diario de otros dos
soldados chilenos que participaron en la Guerra del Pacífico (Hipólito Gutiérrez
y Abel Rosales) que sí registraron en abundancia sus experiencias en la guerra.
De este modo, la historia del soldado anónimo se convirtió en la historia de
tres soldados.
La pelea de un civil
Uno de los personajes que más ha bregado por la repatriación de los restos del
soldado chileno ha sido Marcelo Villalba, quien es director de
www.guerradelpacifico1879.cl, un museo virtual donde se exhibe una serie de
documentos y testimonios relacionados con la Guerra del Pacífico y sus héroes.
En su cruzada por recuperar el cuerpo del soldado, Villalba ha enviado cartas a
distintas autoridades, incluyendo a la propia Presidenta Bachelet, recibiendo de
vuelta una serie de evasivas y equívocas respuestas. Mejor comunicación ha
tenido con personeros peruanos, entre ellos el agregado cultural de Perú Daniel
Roca, que sí han manifestado su abierta intención de que el cuerpo sea devuelto
a suelo chileno.
En todo caso, parece que la insistencia de Villalba comienza a rendir frutos.
Ello porque hace poco recibió una carta de la Dirección de Asuntos Culturales
del Ministerio de Relaciones Exteriores en la que se le informaba que el asunto
de la repatriación del cuerpo del soldado chileno se encuentra en manos de la
Cancillería y que se está manejando como "tema de Estado". Efectivamente, el
propio Giancarlo Alberti, secretario de la Dirección de Asuntos Culturales,
confirmó que se estaban haciendo gestiones oficiales para la repatriación y que
ahora permanecían a la espera de un primer informe de ellas.
Develando el misterio
Sobre el soldado chileno, la curadora de la colección del Museo Nacional de
Arqueología de Lima, Elsa Tomasto, adelanta algo del informe de los estudios de
sus restos: "hemos llegado a la conclusión de que se trataba de un hombre de 35
a 40 años de edad, que medía aproximadamente 1.66 m de estatura. Las medidas que
se han podido tomar en el cráneo indican que tenía ascendencia blanca,
principalmente, aunque algunos rasgos morfológicos sugieren algún componente
indio o asiático. De igual manera, una antigua fractura en una de sus manos
sugiere que se trataba de una persona diestra. La causa de su muerte fue una
herida por arma de fuego (muy posiblemente con un proyectil de alta velocidad),
con entrada en el frontal izquierdo y salida en la zona témporo parietal
izquierda. Algunos hallazgos en el hueso, la ropa y el tejido blando sugieren
que su muerte no fue inmediata, y que recibió algún tipo de atención médica".
Buscando un nombre
Ahora bien, en relación a la identidad del soldado, desde Chile se han generado
dos hipótesis. Una de ellas surgió por un nombre que aparece en su libreta de
notas: "José Mar. Basquez". Antonio Parvex, un periodista chileno dedicado a la
investigación de la Guerra del Pacífico, se abocó a la tarea de descubrir si
dicho nombre correspondía a alguno de los soldados caídos en la batalla de
Chorrillos, que sería el combate en el que habría estado el soldado tomando en
cuenta el lugar en que fue hallado y que su diario termina con la salida de
Lurin el 12 enero de 1881, es decir, un día antes de la mencionada batalla.
Revisando las unidades que combatieron, Parvex identificó entre los muertos a 12
Vásquez, 11 soldados y sólo un cabo segundo (el supuesto rango del soldado dadas
las señas de su uniforme). Sin embargo, ninguno de ellos se corresponde con el
nombre de pila del diario.
Otra hipótesis es la que manejan en el Departamento de Historia Militar del
Ejército de Chile, que plantea que el soldado sería parte de una división de
aprovisionamiento atendiendo al tipo de mensajes que aparece en su libreta como
el que sigue: "Una chancha gorda va comprada a don Pedro Liendo en 43$". De este
modo, y revisando a los responsables de dicha tarea en la zona, habrían llegado
a la conclusión de que el soldado caído pertenecería a la compañía de Equipajes
y Bagajes y su nombre sería Juan Heskerth. Sin embargo, por el momento, habrá
que seguir esperando hasta que los expertos peruanos desclasifiquen
definitivamente sus conclusiones para poder conocer con certeza la identidad del
combatiente chileno. A ver si este personaje, momentáneamente anónimo, logra por
fin estampar su nombre propio en la larga lista de héroes de la Guerra del
Pacífico. Y, sobre todo, en una lápida que se levante en su suelo natal.
Carta del Ministerio de Relaciones Exteriores, en complentación del comunicado del 24 de Enero 2007. A partir de ésta se hace cargo el director de Asuntos Culturales, Ministerio de Relaciones Exteriores:

Respuesta recibida por medio de correo electrónico como respuesta a la solicitud de formalizar la gestión gubernamental en el Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (24 Enero 2007)
Señor Marcelo Villalba,
esta Dirección de Asuntos Culturales está dando una respuesta formal a su
solicitud, a través de una carta oficial dirigida a Ud. y con copia al Gabinete
de la Ministra Secretaria General de la Presidencia. Como le dije en la última
conversación telefónica, el caso ya está en manos de Cancillería, la cual se
encuentra intentando una solución pronta a su demanda, tomándolo por supuesto
como un tema de Estado.
Con respecto a las otras actividades que Ud. menciona en su mensaje, como una
exposición chileno-peruana, por ejemplo, nos parecen de máximo interés. Sin
embargo, consideramos oportuno esperar el resultado de esta primera gestión que
es principal por su prioridad. Todo otro evento del tipo cultural debe ser
cursado por vía formal a esta Dirección de parte de un titular o gestor
cultural, en este caso Ud., quien debe enviar un proyecto.
Por último, es necesario que nos comunique la dirección a la cual dirigirle la
carta. De otro modo, tendría que venir a retirarla en persona.
Atentamente,
Giancarlo Alberti
Dirección de Asuntos Culturales
Ministerio de Relaciones Exteriores
Teatinos 180, piso 16
Carta del Ejército de Chile, en respuesta a la carta enviada solicitando toma de conocimiento del Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (26 Diciembre 2006)

Carta a la Sra. Ministra de Defensa, Sra. Vivianne Blanlot Soza, de solicitud de gestionar el Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (02 Diciembre 2006)
Santiago, 18 de diciembre de 2006
Sr: VIVIANNE BLANLOT SOZA
Ministra Defensa Nacional
República de Chile
Presente.
De mi consideración:
Le saludo expresando mi aprecio y reconocimiento a su persona y alto cargo que
sirve UD. También en la presente deseo exponer el interés de hacerla participe a
UD, en representación de tan noble Ministerio de Estado y que representa la
concentración de la historia de las y tradiciones de las instituciones
castrenses y heredera de las politicas y del espíritu nacional desde nuestros
primeros pasos como país, a sumarse en solicitar la repatriación del soldado
chileno encontrado el año 1998 en el cerro Zig Zag, y que falleciera en el
desarrollo de la batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881. Solicitud a la
que se sumo el Ministerio de RREE desde el 13 de del presente.
Yo represento en estos momentos una fuerte corriente de chilenos agradecidos por
aquellos soldados de finales del siglo XIX que sintiendo el llamado de la patria
en peligro, se presentaron a los cuarteles como voluntarios llegando a ser el
ejercito mas grande de América en aquella época en número, y el mas valeroso y
triunfante en nuestra vida nacional. Por este motivo desde hace años estoy en la
campaña de repatriación de los restos mortales de un soldado chileno encontrado
en la zona del cerro Zigzag el año 1998 y, que después de especializados
estudios por parte de científicos y estudiosos peruanos certificaron que se
trata de un soldado chileno que murió el 13 de enero de 1881 durante la Batalla
de Chorrillos a consecuencia de una balazo en la cabeza que le causo una muerte
agónica y, esta claro que se trata de un soldado de la 1ª División del Ejercito
de Chile.
Después de años de trabajar por obtener reconocimiento por parte del gobierno de
Chile, fui invitado a una reunión en el Ministerio de RREE, de Chile con don
Francisco Bertulicci, quien integra el escritorio Perú y, en esta reunión se
confirmo la decisión del Gobierno de Chile de tomar parte formal por este
Ministerio, en la petición de repatriación del soldado chileno del cerro Zig Zag,
Esto se concretó el día 13 de diciembre en que se daría parte a nuestra embajada
en Perú para solicitar desde esta, la petición de la solicitud de repatriación.
Partió la iniciativa de hacerlos participe a Uds., como institución directamente
interesada por ser un ciudadano chileno, por ser un voluntario en la guerra, por
morir como heroen nacional, de las mismas autoridades del Ministerio de RREE y,
considerando que según la legislación vigente referente a los restos de soldados
chilenos de la guerra del pacifico y, por haber sido declarados por decreto en
1881 como Beneméritos de la Patria durante la guerra del Pacifico, les
corresponde participación por que debe ser enterrados con honores de general de
la republica según la legislación vigente, cuando sean descubiertos cuerpos en
nuestros días de estos soldados u oficiales, tal como fue el caso del soldado
del Morro de Arica el año 1996.
Le adjunto documentación correspondiente a respuestas del gobierno de Chile, mas
entrevistas y datos entregados por altas autoridades peruanas que se suman a
esta campaña señalando la justicia que existe en repatriar los restos de este
soldado Chile, tal como esperan fuera el caso y que ellos esperan lo mismo de
nosotros y, ante esto tome contacto con le Embajada de Perú en Chile y me fuera
respondida la solicitud por parte de don Daniel Roca, encargado del departamento
de Cultura de la embajada de Perú en Chile, señalando que Perú esta deacuerdo
con la entrega del soldado y, están analizando la vía legal para concretar la
repatriación por ser un caso único en nuestra historia común como naciones
hermanas.
Espero poder contar con vuestra cooperación puesto que el tiempo en que se
repatriara a nuestro compatriota esta corriendo en nuestro favor y, se tiene que
estudiar el protocolo, el lugar en que se sepultara y, si será una sepultura
única o mausoleo que permita dejar otros cuerpos que se repatríen en el futuro
ya que además cuento con información proporcionada por colegas historiadores
peruanos que aseguran existen mas cuerpos encontrados durante los años pasados y
que podrían ser también repatriados.
Por medio de las mas de 41 exposiciones que he desarrollado presentando el Museo
de la Guerra del Pacifico, he logrado crear conciencia en la ciudadanía y hoy en
día se cuenta con un gran apoyo ciudadano que cooperan tanto enviando cartas al
gobierno de Chile, como al libro de visita del Museo Virtual de la guerra del
pacifico (www.guerradelpacifico1879.cl) además de los reportajes que ya se han
realizado en periódicos y los que además se están preparando en canal de
televisión que lograran masificar a un mas esta justa petición patriótica.
Considerando que es un soldado chileno, que es un símbolo de la entrega máxima
de un nacional por su patria, que es el ejemplo mas concreto de cómo un soldado
obedece y llega a sacrificarse por la bandera en pos de la victoria y gloria de
la nación. Que además demostraríamos que “Chile Jamás Olvida a sus Héroes” y que
ningún hijo de esta patria quedara olvidado en suelo extranjero, es que solicito
formalmente por este medio a vuestro Ministerio, tome parte en la petición y
programática de repatriación del soldado Chileno en conjunto con el Ministerio
de RREE y al Ejercito de Chile, como ellos lo han solicitado y, como también Yo
creo es justo por ser un representante fiel de las tradiciones de ejercito
chileno y, de un país agradecido del sacrificio de sus hijos que en un numero
aproximado de 20.0000 entregaron la vida..
Otro punto es que las autoridades de Perú consideran como Yo, que esto seria un
tremendo y potente ejemplo de integración entre nuestras naciones que es a lo
que espiran nuestras políticas nacionales y, seria una pena según mí pensar, que
Chile se farreara tal oportunidad. Además la dejación en la solicitud de
repatriación del soldado chileno por parte de autoridades chilenas estos años,
se revertiría de manera positiva uniendo voluntades y teniendo todo listo para
cuando nuestro compatriota héroe regrese por fin a la patria por la que entrego
la vida y en la que merecen descasar sus restos mortales..
Esperando una respuesta pronta y afirmativa me despido de UD,
Marcelo Villalba Solanas
Director Museo Guerra del Pacifico
www.guerradelpacifico1879.cl
99260414 – 2219346
marcelovillalbas@gmail.com
Carta a la Sra. Presidente de la Republica, Sra. Michelle Bachelet Jería, de solicitud de gestionar el Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (02 Diciembre 2006)
Santiago, 18 de diciembre de 2006
Sr.: Oscar Izurieta Ferrer
Comandante en Jefe Ejército de Chile
Presente.
De mi consideración:
Le saludo expresando mi aprecio y reconocimiento a su persona y alto cargo que
reviste UD. También en la presente deseo exponer el interés de hacerle participe
a UD, en representación de tan noble y mas que centenaria institución castrense
que tan bien representa el espíritu nacional desde nuestros primeros pasos como
país, a solicitar la repatriación del soldado chileno encontrado el año 1998 en
el cerro Zig Zag, y que falleciera en el desarrollo de la batalla de Chorrillos
el 13 de enero de 1881.
Yo represento en estos momentos una fuerte corriente de chilenos agradecidos por
aquellos soldados de finales del siglo XIX que sintiendo el llamado de la patria
en peligro, se presentaron a los cuarteles como voluntarios llegando a ser el
ejercito mas grande de América en aquella época en número, y el mas valeroso y
triunfante en nuestra vida nacional. Por este motivo desde hace años estoy en la
campaña de repatriación de los restos mortales de un soldado chileno encontrado
en la zona del cerro Zigzag el año 1998 y, que después de especializados
estudios por parte de científicos y estudiosos peruanos certificaron que se
trata de un soldado chileno que murió el 13 de enero de 1881 durante la Batalla
de Chorrillos a consecuencia de una balazo en la cabeza que le causo una muerte
agónica y, esta claro que se trata de un soldado de la 1ª División del Ejercito
de Chile.
Después de años de trabajar por obtener reconocimiento por parte del gobierno de
Chile, fui invitado a una reunión en el Ministerio de RREE, de Chile con don
Francisco Bertulicci, quien integra la sección para América Latina cartera Perú
y, en esta reunión se confirmo la decisión del Gobierno de Chile de tomar parte
formal en la petición de repatriación del soldado chileno del cerro Zig Zag,
Esto se concretaría el día 13 de diciembre en que daría parte a nuestra embajada
en Perú para solicitar desde nuestro embajada la concreción de la solicitud de
repatriación. Partió la iniciativa de hacerlos participe a Uds., ( ejercito de
Chile) como institución directamente interesada, de las mismas autoridades del
Ministerio de RREE y, considerando que según la legislación vigente referente a
los restos de soldados chilenos de la guerra del pacifico y, por haber sido
declarados por decreto Beneméritos de la Patria durante la guerra del Pacifico,
les corresponde al ser enterrados con honores de general de la republica, cuando
sean descubiertos en nuestros días, tal como fue el caso del soldado del Morro
de Arica el año 1996.
Le adjunto documentación correspondiente a respuestas del gobierno de Chile, mas
entrevistas y datos entregados por altas autoridades peruanas que se suman a
esta campaña señalando la justicia que existe en repatriar los restos de este
soldado Chile, tal como esperan fuera el caso y que ellos esperan lo mismo de
nosotros y, ante esto tome contacto con le Embajada de Perú en Chile y me fuera
respondida la solicitud por parte de don Daniel Roca, encargado del departamento
de Cultura de la embajada de Perú en Chile, señalando que Perú esta deacuerdo
con la entrega del soldado y, están analizando la vía legal para concretar la
repatriación por ser un caso único en nuestra historia común como naciones
hermanas.
Espero poder contar con vuestra cooperación puesto que el tiempo en que se
repatriara a nuestro compatriota esta corriendo en nuestro favor y, se tiene que
estudiar el protocolo, el lugar en que se enterrara y, si será una sepultura
única o mausoleo que permita dejar otros cuerpos que se repatríen en el futuro
ya que además cuento con información proporcionada por colegas historiadores
peruanos que aseguran existen mas cuerpos encontrados durante los años pasados y
que podrían ser también repatriados.
Por medio de las mas de 41 exposiciones que he desarrollado presentando el Museo
de la Guerra del Pacifico, he logrado crear conciencia en la ciudadanía y hoy en
día se cuenta común gran apoyo ciudadano tanto enviando cartas al gobierno de
Chile, como al libro de visita del Museo Virtual de la guerra del pacifico (www.guerradelpacifico1879.cl)
además de los reportajes que ya se han realizado en periódicos y los que además
se están preparando en canal de televisión que lograran masificar a un mas esta
justa petición patriótica.
Considerando que es un soldado chileno, que es un símbolo de la entrega máxima
de un nacional por su patria, que es el ejemplo mas concreto de cómo un soldado
obedece y llega a sacrificarse por la bandera en pos de la victoria y gloria de
la nación. Que además demostraríamos que “Chile Jamás Olvida a sus Héroes” y que
ningún hijo de esta patria quedara olvidado en suelo extranjero, es que solicito
formalmente el Ejercito comandado por vuestra digna persona tome parte en la
programática de repatriación del soldado Chileno en conjunto con el Ministerio
de RREE, como ellos lo han solicitado y, como también Yo creo es justo por ser
un representante fiel de las tradiciones de ejercito chileno.
Otro punto es que las autoridades de Perú consideran como Yo, que esto seria un
tremendo y potente ejemplo de integración entre nuestras naciones que es a lo
que espiran nuestras políticas nacionales y, seria una pena según mí pensar, que
Chile se farreara tal oportunidad. Además la dejación en la solicitud de
repatriación del soldado chileno por parte de autoridades chilenas estos años,
se revertiría de manera positiva uniendo voluntades y teniendo todo listo para
cuando nuestro compatriota héroe regrese por fin a la patria por la que entrego
la vida.
Esperando una respuesta pronta y afirmativa me despido de UD,
Marcelo Villalba Solanas
Director Museo Guerra del Pacifico
www.guerradelpacifico1879.cl
99260414 – 2219346
marcelovillalbas@gmail.com
Carta del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, en respuesta a las cartas enviadas solicitando toma de conocimiento del Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (12 Diciembre 2006)

Carta a la Sra. Presidente de la Republica, Sra. Michelle Bachelet Jería, de solicitud de gestionar el Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (02 Diciembre 2006)
Santiago 02 de Diciembre 2006
Sra.: Michelle Bachelet Jeria
Presidente de la Republica de Chile
Palacio de la Moneda
Presente.
De mi consideración:
Ante todo deseo plasmar mis saludos a su persona y en la misma, deseo hacerle
presente lo mal que atendido por quienes según sus propias palabras, tienen que
dar pronta y responsable respuesta a quienes acudimos en calidad de ciudadanos
al gobierno, para ser atendidas nuestras consultas, peticiones o requerimientos.
Desde hace mucho que estoy intentando apoyo de parte del Estado, en los últimos
gobiernos para lograr concretar una cruzada patriótica solo en bien de reconocer
a un ciudadano chileno que hace mas de 125 años entrego su vida por la patria en
los campos de batalla y, que desde aquel 13 de enero de 1881 estuvo desaparecido
para su familia, para sus amigos, para Chile.
Es un milagro el que sus testos aparecieran en el sector de Chorrillos, lugar en
que cayó mortalmente herido por una bala en su cabeza y sus restos fueron
después cubiertos por las arenas del olvido que lo conservaron notablemente para
ser encontrado en el año 1998. Desde que supe de esa noticia es que estoy
motivado para lograr su repatriación, solicitud a la que tiene derecho en virtud
de ser un veterano de la guerra mas importante en que Chile se vio involucrado y
en la se jugo nuestro país su propia existencia. Es su derecho por Ley de la
republica el ser reconocido como héroe nacional, como veterano y que debe ser
enterrado con honores de general de la republica…. ¿Quienes somos para no
cumplirle a esta chileno que estoy cierto espero si entregaba la vida por la
patria, que lo regresáramos a su tierra a su Chile?
Presidente, lo solicito poder reunirme con UD, ya que he tratado por todos los
medios tomar contacto con los distintos ministerios que pienso están
relacionados para lograr la repatriación de este chileno que murió el la cruenta
batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881. Las respuestas de: Ministerio
Secretaria General de Gobierno dan menos que lastima ante la negligencia de
responder y mantener un canal directo para esta situación ya que se me responde
en Junio de este año que se dará parte al Consejo de Monumentos Nacionales en la
persona de su Secretario Ejecutivo y, quien jamás cumplió el “encargo”, como
también por casualidad el día de ayer me entere que se presento en el mes de
julio del presente año, y que fue sentenciado que el Consejo de Monumentos
Nacionales no tenia ingerencia en esta materia y que el Jefe de Gabinete del
Ministro Lagos presento la solicitud en persona al Consejo antes mencionado.
Como entender que desde esa fecha y teniendo respuesta no se me comunicara,
tengo derecho a saber que sucede como ciudadano, como chileno, como investigador
histórico, como Director del UNICO Museo dedicado exclusivamente a este periodo
de la Historia nacional que significa ser “ EL MAYOR EJEMPLO DE UNIDAD NACIONAL
EN TODA NUESTRA VIDA REPBLICANA”, la verdad me siento en la indefinición ante
una negligencia de estado. Respuesta del Ministerio de RREE, es mas reprochable
ya que después de dos cartas y mas de 100 llamadas y mucho tiempo investido
logre YO dar con la persona que seria la correcta para dar solución a este tema
pero, solo después en el mes de Octubre logre “respuesta “ en la que se me
invita a conversar lo que deseo proponer y en una fecha a convenir……..como es
posible recibir esta seudo respuesta ya que la fecha nunca ha llegado, que en
las dos cartas dejo claro que lo que busco es la repatriación del soldado
chileno del cerro Zig Zag, como es posible este tipo de contestaciones que mas
parecen un mal juego de peloteo de un lado a otro y además cero apoyo ante una
justa petición.
El enterarme por Internet al visitar sitios como el Consejo de Monumentos
Nacionales, solo por casualidad y ver una respuesta concreta que ya sabia, esto
es por que el Consejo de Monumentos Nacionales se dedica a los bienes muebles o
inmuebles y NO A LAS PERSONAS, parece que el Sr. Lagos no sabe de competencias,
que su Jefe de Gabinete no escucho su promesa de atender en plazo corto a
quienes recurrimos al gobierno motivados por obtener apoyo, respaldo a causas
que solo van en bien de la patria y de nuestra identidad nacional.
Ahora lo mas dramático es que también envié la misma correspondencia a la
Ministra Secretaria General de la Presidencia y, después de muchos meses llame
este viernes 01 de Diciembre y NO TENIAN IDEA DE LA CARTA, NI REGISTRO DE LA
RECEPCION DE LA MISMA, dejo claro que la entregue por mano en La Moneda o sea
que esta pasando señora presidente, tendré que organizar una marcha con los
miles de chilenos que se sienten comprometidos con esta cruzada patriótica,
tendré que llevar pancartas y demostrar a la ciudadanía lo mediocre de las
políticas de atención ciudadana, de lo débil del compromiso de las autoridades
de su gobierno ante su determinación de responder en conciencia a los chilenos
que solo buscamos ser atendidos en justas demandas.
Le adjunto la carta que envié en mayo de este año a: Señor Ministro Secretario
General de Gobierno; Ministro Secretario General de la Presidencia; Sr Ministro
RREE.
También le señalo que esta campaña logro apoyo en Perú de parte de las
autoridades científicas y académicas como políticas del Perú que reconocen el
justo derecho que tiene el soldado chileno que se encuentra en Lima. Apelo a UD
con cierta desesperación ante este sentimiento de dejación y lo que siento mala
atención de quienes tienen la obligación de dar respuesta y apoyar una campaña
tan significativa, especialmente en si caso espero tener un apoyo real y
concreto por conocer en carne propia lo que es tener en sus propio seno a un
pariente uniformado, pero, es mas cuando es seguro que el soldado del Zig Zag
fue uno de esos miles de voluntarios que solo lucho por Chile, por su integridad
territorial y defender la existencia de la patria que se vio en peligro. Para
avalar lo anterior recomiendo leer la Memoria de RREE del año 1883 y entenderá
claramente lo que aquí afirmo. EL contar con el apoyo del Perú demuestra que
como gobierno estamos perdiendo un significativo ejemplo real de INTEGRACION con
Perú, que en bien de una maduración de los hechos históricos, se atiende una
justa petición de hacer volver a Chile a un hijo “Desaparecido” hace 125 años, y
con generosidad los hermanos peruanos señalan que ellos desean responder a esta
petición, pero que les extraña que de Chile se vea esto con desidia con poco
interés……..
Ruego atender a esta petición, exijo según las leyes aun vigentes su
reconocimiento como héroe de guerra, merecedor del reconocimiento de un pueblo
agradecido ante su tremendo sacrificio.
Señalo que are todo lo posible y ocupare los medio necesarios para dar a conocer
como este gobierno a respondido a una petición mas que justa, que tiene un apoyo
popular tremendo y que además es secundado por Perú.
Espero tenga a bien tomar esta petición en su valor y lo necesario que es para
la chilenizad, señalándola en su agenda país.
Marcelo Villalba Solanas
Director Museo Guerra del Pacifico
www.guerradelpacifico1879.cl
99260414 / 2219346
Atahualpa 235 Dpto. 306-D La Florida
Santiago
Chile

El soldado chileno que no
regresó
La Nación, Domingo 17 de Septiembre de 2006
Falleció durante la Guerra del Pacífico, en la batalla de Chorrillos, y su
cuerpo fue descubierto hace ocho años en el cerro Zigzag, de Perú. Debería tener
un funeral con honores como indica la ley para los veteranos de ese conflicto.
Pero sus restos ni siquiera han sido repatriados.
Por Óscar Valenzuela

Sangre y fuego. El humo no deja ver nada más y lo único que se escucha es el
griterío de 60 mil hombres que chocan en la localidad peruana de Chorrillos.
Corre el 13 de enero de 1881 y el Ejército chileno avanza sobre Lima, en la fase
final de la Guerra del Pacífico. La resistencia defensiva es fiera y el choque
de fuerzas se transforma en la batalla más grande registrada en el continente.
Los chilenos están bajo los embates de 300 cañones de alto calibre y la temida
ametralladora Claxtong, un monstruo que disparaba proyectiles calibre 60,
capaces de partir a un hombre por la mitad. Más allá, los chinos y zapadores
entrenados por Arturo Villarroel –“General Dinamita”– ya habían sondeado el
terreno para desactivar las mortíferas minas y ahora actuaban como camilleros.
Pese a tener en contra al enemigo y al accidentado terreno, el general Manuel
Baquedano ordena avanzar de frente y la primera división cumple su cometido. A
punta de coraje y sangre fría se alcanza la victoria en Chorrillos, pero el
costo es altísimo. Cerca de 10 mil cadáveres de ambos bandos quedan esparcidos
por el campo de batalla. Pero sólo uno de ellos, un chileno, fue enterrado ahí
mismo, en el suelo arenoso del cerro Zigzag, como mudo testigo del horror que
allí se vivió.
Se sabe que para esa fecha este soldado ya era un veterano de guerra y que venía
avanzando desde territorio chileno. Faltando tan poco para la arremetida final
del conflicto, recibió un balazo mortal que le robó el aire y lo obligó a
desabotonarse la chaqueta y el pantalón. Está certificado que intentó en vano
frenar la hemorragia con un pañuelo. Sus camaradas lo enterraron en el lugar,
poco antes de que “los rotos” tomaran la capital peruana. Permaneció ahí, junto
a sus pertenencias, durante 117 años.
El 10 de marzo de 1998, mientras se construía un cerco en terrenos de la Escuela
de Oficiales de la Policía Nacional del Perú, se encontró el cadáver vestido con
uniforme militar chileno. A su lado, un cinturón de municiones, una bayoneta, un
morral de cuero, una manta y una libreta con itinerario militar y con un nombre:
José María Basquez (sic).
EL UNIFORME REVELADOR
“Probablemente era uno de los 10 mil civiles voluntarios que fueron a la batalla
en un acto meritorio. Hasta hoy nos admiramos de ellos”, reflexiona el
investigador Marcelo Villalba, que mantiene un museo virtual de la Guerra del
Pacífico y encabeza una campaña por Internet para traer de vuelta al soldado,
cuyos restos aún se encuentran en Lima.
El cuerpo del llamado “soldado del Zigzag” permanece en el Museo de Arqueología
y Antropología, del Instituto de Cultura Peruano. “Está en las cámaras de momias
y su estado de conservación es muy bueno. Ha sido sometido a un exhaustivo
estudio”, explica Juan Carlos Florez, presidente de la Sociedad de Estudios
Históricos Coronel Arnaldo Panizo.
Según los estudios y peritajes, “son los restos completos de un mestizo joven,
de 25 a 30 años, como de 1,75 de estatura. Cabello castaño y fino. Barba en el
mentón y vello en las pantorrillas”, dice la antropóloga Hilda Vidal.
El uniforme de paño permitió conocer la nacionalidad, señala el informe de la
antropóloga. La casaca marrón lleva diez botones de metal con el escudo chileno.
El cuello y los puños son rojos, otra característica nacional. El pantalón es
azul y está cubierto por otra prenda, de algodón beige, para diferenciarse de
las fuerzas peruanas, como había ordenado el general Baquedano. Lleva también
calamorros, botines que eran la marca registrada de las tropas nacionales. “No
hay duda que era un militar chileno”, asegura la antropóloga y coinciden otros
especialistas, pero no existe seguridad de que el nombre escrito en la libreta
–José María Basquez– corresponda al cuerpo que la portaba en el momento de
morir.
Sin embargo, en un foro de Internet que apoya la repatriación, los usuarios –en
base a las listas de comisarios de la Guerra del Pacífico–, identificaron cuatro
unidades que tuvieron en sus filas a un José Vásquez, aunque el uniforme y el
itinerario de la libreta apuntan al Regimiento Buin, y que luchó desde el inicio
de la contienda bélica.
El investigador Villalba cree que para obtener datos certeros se deberían
realizar exámenes genéticos. “Tal como lo hizo Estados Unidos para ubicar a
todos sus caídos en Vietnam. Por ley, los caídos en la Guerra del Pacífico deben
ser enterrados con honores de general de la República, como sucedió con los
restos encontrados en 1996 en el Morro de Arica”.
APOYO PARA TRAERLO
Al otro lado de la Línea de la Concordia están conscientes de que el cuerpo debe
ser repatriado. Pero también saben que la decisión final pasa por un tema
político entre ambas naciones. “Ese cuerpo debe descansar en la tierra que lo
vio nacer”, explica el experto peruano Juan Carlos Florez. “Muchas autoridades
con las cuales hemos conversado ven positivamente esta idea”.
Florez arguye que para traerlo de vuelta ha faltado empuje del Gobierno chileno.
“Las autoridades no están muy interesadas en el tema. Si no fuera por la presión
civil, este hecho no tendría mucho eco”. Pese a ello, Florez cree que debido al
acercamiento de Michelle Bachelet y Alan García, “no debería pasar mucho tiempo
para que estos gestos de buena voluntad se materialicen, aunque todo está en
manos políticas”.
El historiador peruano Óscar Ferreyra, del Instituto de Estudios Históricos del
Pacífico y que participó en la exhumación de cuerpo, señala que “últimamente
hemos colaborado con el Gobierno de Perú para que dicho combatiente vuelva a su
patria”.
Sin embargo, Villalba ve lejana esa posibilidad. Su campaña de repatriación
incluyó cartas al ministro secretario general de Gobierno, Ricardo Lagos Weber,
y al canciller Alejandro Foxley. Ambas misivas fueron respondidas con documentos
firmados por funcionarios subalternos. En la primera le indican que debe
presentar el caso al Consejo de Monumentos Nacionales. Y en el Ministerio de
Relaciones Exteriores le señalaron que debe fijar una reunión con el consejero a
cargo de las relaciones con Perú.
“Después de la guerra quedaron platos servidos e hijos que quisieron conocer a
su padre. Esos soldados dieron forma a lo que hoy es Chile. Y existe cero apoyo
de nuestras autoridades para repatriar a uno que murió como héroe nacional”,
comenta Villalba.
Del contenido de la libreta que estaba junto al cuerpo se sabe que la última
anotación fue realizada el día anterior a la batalla de Chorrillos. “Llegada a
Lurín 26. Partida de Lurín. Enero 12 de 1881”. Pocas horas después, José María
tomó sus cosas y marchó rumbo a la guerra, como venía haciéndolo desde hacía dos
años. Pero esa ocasión fue distinta. Estando tan cerca de su objetivo, cayó
luchando. Seguramente murió pensando en su patria, a la que todavía no puede
retornar. LND
Publicado en el diario La Nación el 17/09/2006
Extracto del Acta de Julio 2006, en el cual se indica que el Consejo de Monumentos Nacionales estima que no tiene competencia en el Proceso de Repatriación de los restos del soldado Chileno encontrado en el Cerro Zig Zag en Lima Perú (Julio 2006)
"COMISIÓN DE PATRIMONIO HISTÓRICO
17.- Harold Correa, Jefe de Gabinete del Ministro Secretario General de Gobierno, remite presentación realizada por el Sr. Marcelo Villalba Solanas, Director del Museo Virtual de la Guerra del Pacífico, en la que expone y solicita la repatriación de “El Soldado Chileno del Zig Zag” quien fuera encontrado en el Cerro Zig Zag en 1988 y verificado por autoridades académicas del Perú, como de nacionalidad chilena. La solicitud se presenta en Memorandum Nº 680 (adjunta expediente) que corresponde al Ingreso Nº 2807 del 08 de junio de 2006. La sesión consideró que el Consejo de Monumentos Nacionales no tiene competencia para referirse a este tema. "
Se destaca que la información anteriormente indicada nunca fue formalizada al solicitante, en cuanto la solicitud formal fue iniciada y entregada en el Ministerio Secretaría General de Gobierno, del cual se obtuvo como respuesta transitoria del Sr. Harold Correa Angulo, Jefe de Gabiente, que el Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales el Sr. Oscar Acuña Poblete atendería el caso y entregaría una respuesta formal, la cual hasta el momento nunca ha sido recibida. Curiosamente a dicha sesión asistió el Sr. Harold Correa Angulo quién formalmente había tomado y gestionado la solicitud recibida.
Descargar Acta Julio 2006 del Consejo de Monumentos Nacionales
Respuesta del museólogo e investigador peruano Oscas Ferreyra al director del Museo Virtual de la Guerra del Pacífico, Marcelo Villalba Solanas, con relación a la situación del soldado chileno del cerro Zig Zag (jul. 2006)
Sr. Villalba,
El soldado se encuentra en las instalaciones de INC (Instituto Nacional de Cultura) el cual depende del Ministerio de Educación. Tenemos entendido que ya se están efectuando conversaciones para lograr el repatriamiento de los restos del soldado del Zig Zag.
En caso necesiten ayuda, nosotros gustosos los apoyaremos ya que estamos de acuerdo en que los restos de los soldados que murieron en ese conflicto, reposen en su suelo natal.
No tenemos ningún inconveniente en representarlos para hacer los tramites pertinentes.
Slds,
Oscar Ferreyra
Informe de la especialista peruana que certifica la nacionalidad del soldado del Zig Zag


Fotografías de la libreta original del soldado chileno del Zig-Zag
Gentileza del propietario de las imágenes, señor Pedro Olaechea

Carta enviada al Ministerio Secretaría General de la Presidencia
Santiago, 14 de Mayo de 2006
Sr: Ricardo Lagos Weber
Ministro Secretario General de la Presidencia
Gobierno de Chile
Presente.
Señor Ministro:
Me dirijo a Ud, con motivo de poder recibir respuesta a mis innumerables
acercamientos que ha hecho durante años para saber de la posición de nuestro
país en relación al soldado chileno que fuera encontrado en al cerro Zig Zag el
año 1998 y, que fuera peritado y verificado por altas autoridades académicas del
Perú, como de nacionalidad chilena.
Se han publicado trabajos científicos sobre este soldado llamado “El Soldado
Chileno del Zig Zag”. En estos estudios se perito científicamente hasta su
ADN, las prendas que vestía, armamento encontrado, libro tipo diario de vida que
el individuo conservó en su guerrera, por lo cual está identificada hasta su
identidad. Espero que bajo su dirección personal de este caso, me pueda dar
respuesta a mi solicitud de repatriación de un héroe nacional que murió
entregando la vida por la patria.
Pondré todo mi empeño para lograr esto que aquí señalo, ya que desde hace años
trato de encontrar eco en las autoridades de mi país, para que de alguna manera
encontremos una actitud en las autoridades peruanas idéntica a la chilena cuando
se repatriaron los restos del héroe peruano Miguel Ugarte, o los memorables y
dignos restos del máximo héroe naval peruano don Miguel Grau, entre muchos
casos. Es por este espíritu de respeto que Chile ha dado a los peruanos caídos
en batalla, ejemplo más reciente en la inauguración en el Morro de Arica de un
monumento al Coronel Bolognesi, máxima autoridad peruana caído en batalla y, que
126 años después es nuestro país quien le recuerda y da un lugar en territorio
chileno para recordar su valor. A este ejemplo anteriormente señalado, como
muchos otros que nuestro país ha tenido con nuestros vecinos en el histórico
conflicto del 1879, es también necesario recordar a los nuestros al soldado José
María Vásquez, nombre que tendría el soldado del Zig Zag entregado por un
historiador y director del Centro de Estudios Históricos Arnaldo Panizo,
entregara convencido que este aporte es parte de la voluntad que tendría el
pueblo peruano de repatriar al soldado que es quien motiva la presente.
Señor ministro: represento no sólo mi pensar, sino, el de miles de chilenos para
no decir que de todos y me imagino que el de Ud, también, por cuanto un chileno
como el que espera en Lima, tiene el derecho por ley respaldado que todo héroe
de la Guerra del Pacífico debe ser enterrado con el protocolo militar de héroe
nacional, como sí realizó con el soldado encontrado en el Morro de Arica el año
1996, murió en bien de la patria, por decreto supremo bajo el gobierno del
presidente Aníbal Pinto y ratificado bajo el mandato supremo del presidente
Domingo Santa Maria y, esta ley está vigente a la fecha. Es nuestra obligación
personal y como institución que represento, Museo Virtual de la Guerra del
Pacifico (www.guerradelpacifico1879.cl), que cuenta con un fuerte respaldo
ciudadano para celebrar actividades que recuerden nuestro pasado histórico y más
cuando se trata del “Máximo Ejemplo de Unidad Nacional en Toda Nuestra
Historia República”.
Ruego a Ud. concederme audiencia para tratar este tema y poder trasmitir a la
ciudadanía que Chile no olvida a sus hijos, que no olvida a sus héroes, que no
olvida al ciudadano por humilde que sea, y que cumplirá con la obligación de dar
descaso eterno en suelo natal a quien permitió que Chile fuera libre, respetado,
soberano y territorialmente integro. Cuando Chile se enfrentó a uno de los
peligros más grandes que pudo tener en el pasado, a una guerra injusta y en
donde los enemigos eran potencialmente superior a los recursos humanos y
materiales, en que se responde a la declaración de guerra que nos hiciera
Bolivia el 1º de marzo de 1879 y, aceptada por nuestro país el 5 de abril de
1879, fecha en que también se declara la guerra a Perú al descubrirse el tratado
secreto de 1873, alianza defensiva y ofensiva contra Chile, este ciudadano no
dudó en dejar su trabajo, vestir el uniforme que voluntariamente solicitó y
seguir los designios de que la patria trazó y, que como chileno bien nacido,
supo no sólo caminar la senda… sino sacrificarse por sus hermanos de sangre… de
suelo, de tradiciones y de historia común…
Su sangre inspiró a quienes le sobrevivieron y sus huesos quedaron cubiertos por
las arenas del olvido, hasta que su rostro seco y su cuerpo momificado vio las
luz de la esperanza de volver a su hogar, a su querido y amado Chile. Ahora
depende de nosotros el que, en justicia, sus deseos sean realidad.
Cada ciudadano, después del 22 de mayo, se ofreció para defender la patria; de
2.225 soldado contratados, se forma un Ejército de más de 100.000 hombres
mujeres y niños, que voluntariamente se ofrecieron para lo que la patria
requiriera de ellos y… la patria recibió el sacrifico de más de 35.000 hijos que
dejaron de respirar el aire patrio, muchos de ellos jamás regresaron a la
patria, miles de familias les quedaron esperando, sus lugares en la mesa
familiar jamás fueron ocupados y miles de tumbas faltan por llenar, son soldados
desaparecidos… de la memoria del Chile de Hoy.
Confiado que obtendré de Ud, una respuesta afirmativa a lo en esta solicitado,
quedo en espera de la audiencia,
Me despido confiado en el alto sentido de justicia de nuestra nación,
Marcelo Villalba Solanas
Director Museo Virtual de la Guerra del Pacífico
www.guerradelpacifico1879.cl

MUSEO
VIRTUAL DE LA GUERRA DEL PACIFICO - www.guerradelpacifico1879.cl
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